Estudiantes de Kinesiología y Enfermería se adjudican Fondo León para transformar el bienestar emocional en Simulación Clínica
El pasado lunes 04 de mayo, en una ceremonia oficial de firma de compromisos organizada por la Vicerrectoría de Apoyo Estudiantil de la Universidad, el equipo liderado por la estudiante de Kinesiología, Romina Araneda, formalizó la adjudicación de la 4ta versión del Fondo León USACH para la implementación de un innovador proyecto de bienestar estudiantil que inicia este semestre para terminar el mes de diciembre.
La iniciativa, nacida de la experiencia directa de becarios en el Centro de Simulación Clínica (CESIC), busca crear espacios de contención y herramientas de salud mental para los futuros profesionales de la salud.
El proyecto surge tras observar que, aunque la simulación clínica es un entorno de aprendizaje seguro, la intensidad de las experiencias —que emulan la realidad de hospitales y CESFAM— suele detonar emociones como ansiedad y angustia en los estudiantes. Romina Araneda, representante del equipo integrado también por Fabián Vázquez, también de kinesiología y Pedro Medina, de la carrera de enfermería, destacó que a menudo la "descompresión emocional" o "de briefing guiado por docentes" no es suficiente cuando se mezcla con problemas personales de los alumnos.
La propuesta central consiste en intervenir el comedor del CESIC, el lugar más accesible para el alumnado, para transformarlo en un área de regulación emocional. Gracias al financiamiento obtenido, el espacio contará con ambientación y confort: incorporación de sillones y mobiliario para el descanso; herramientas psicológicas: Esquemas para la liberación de emociones de forma anónima y estrategias guiadas para manejar crisis de ansiedad; actividades lúdicas: juegos y dinámicas diseñadas para ayudar a los estudiantes a despejarse tras evaluaciones de alta exigencia como los ECOE.
En este contexto, la estudiante recalcó que: “Es muy importante generar estos espacios incentivados por estudiantes, porque nosotros tenemos la experiencia de lo que vivimos nosotros mismos", señaló Romina Araneda post la ceremonia. "Al ser estudiantes del área de la salud y becarios, vemos ambas caras de la moneda y podemos complementar lo que los docentes a veces no ven".
Además de la intervención en el comedor, el proyecto contempla una línea de acción en los baños de la Facultad. “Allí se instalará información crítica sobre la prevención del suicidio e ideas suicidas, facilitando el acceso a herramientas que muchas veces son difíciles de encontrar debido a la estigmatización social”, comentó Romina Araneda.
Con esta iniciativa, el equipo busca no solo mejorar el entorno físico, sino generar un cambio en la cultura de bienestar de la comunidad estudiantil, promoviendo el apoyo mutuo y la salud mental como pilares fundamentales en la formación de kinesiólogos y enfermeros.















