Egresada de Obstetricia, Silvana Echeverría, es reconocida por cirugía de espina bífida intrauterina en Hospital Franco Ravera Zunino de Rancagua

Silvana Echeverría, matrona egresada de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), se ha posicionado como una figura clave en la medicina fetal del país. Su paso como integrante en el equipo de cirugía intrauterina del Hospital Dr. Franco Ravera Zunino de Rancagua, Echeverría destaca por su rol único en la monitorización de fetos durante intervenciones complejas de espina bífida, labor que ha sido reconocida internacionalmente y por las máximas autoridades de salud en Chile el mes pasado.

La labor de Silvana Echeverría rompe paradigmas en la cirugía de reparación abierta de espina bífida, una técnica que busca cerrar la columna del feto antes del nacimiento para evitar daños neurológicos graves producidos por el contacto con el líquido amniótico. Echeverría es, hasta ahora, la única profesional de la matronería en Chile que asume la responsabilidad de la monitorización cardíaca fetal continua durante estas operaciones, que pueden durar hasta cuatro horas.

“Soy una de las pocas profesionales no médico que hago el control cardíaco del feto durante la cirugía”, explica la matrona sobre su función crítica en el pabellón. Su trabajo permite ajustar la anestesia y las condiciones del útero en tiempo real: “No es que yo dirija, pero empiezo a avisarle al equipo médico que necesitamos hacer tareas específicas; informar si el útero está tenso, etc. Lo que más valoro en estas instancias es la credibilidad que me da el equipo”.

El programa, que comenzó de forma incipiente en 2012, ha logrado que el Hospital Franco Ravera Zunino  supere en número de casos a centros privados, convirtiéndose en el equipo con más experiencia en Chile y el tercero en Latinoamérica, excluyendo a Brasil. Uno de los pilares del éxito ha sido la implementación de una evaluación psicosocial para las familias, mediante un equipo multidisciplinario, que garantiza que las pacientes puedan cumplir con los cuidados postoperatorios.

Además de la excelencia técnica, la matrona subraya el valor de la equidad en salud, ya que estas cirugías —que en el sector privado tienen costos altísimos— son gratuitas para pacientes del sistema público. “Se hace en el hospital y además está integrado a FONASA, por lo que es costo cero”, detalla.

Por otro lado, la académica explica que la operación no cura por completo la enfermedad, “lo que se hace es aumentar la posibilidad de que el niño/niña pueda caminar y no vea la vida desde una silla de ruedas”. Sin embargo, describe las sensaciones que le genera poder trabajar en estos procedimientos clínicos:  “cada vez que veo una espaldita que operamos con éxito, le tomo una foto y se la muestro a los papás y ellos lloran, porque era una bebé que estaba condicionado a ser discapacitado”. 

Silvana Echeverría atribuye su compromiso con la salud pública a la formación recibida en su alma mater. Actualmente, vuelca su experiencia como docente en el Diplomado de Ecografía de la Facultad de Ciencias Médicas de la USACH y también es académica de pregrado en la Universidad del Desarrollo,  buscando inspirar a nuevas generaciones de profesionales.

“Amo hacer mis clases, por supuesto en mi alma mater que es la USACH”, señala, destacando la necesidad de que los matrones y matronas tomen un rol protagónico en la detección precoz de patologías fetales. “Me gustaría invitar a las y los estudiantes a interesarse por la educación continua, a seguir aprendiendo. Poder aportar en la salud pública es lo más bonito que me ha dejado mi experiencia como usachina y ahora como docente de un programa”, concluye la profesional.

Con el apoyo reciente de la ex ministra de Salud, el equipo busca que el hospital se consolide como centro de referencia nacional, asegurando que más niños y niñas tengan la oportunidad de caminar y desarrollarse plenamente gracias a una intervención oportuna dentro del útero.



 

 

Miércoles, Marzo 25, 2026