Hacia un enfoque multidimensional: Por qué la endometriosis no debe tratarse solo desde la ginecología tradicional

La académica María Paz Palomino enfatizó que la endometriosis requiere un enfoque multidimensional y un equipo de salud interdisciplinario para mejorar la calidad de vida de las pacientes. 

En el marco de la próxima Jornada de Actualización Salud Menstrual que se realizará el próximo jueves 28 de mayo, María Paz Palomino, académica de la Escuela de Obstetricia y Puericultura, se refirió a los desafíos actuales en el diagnóstico y tratamiento de la endometriosis, una patología que suele ser invisibilizada y normalizada bajo la creencia cultural de que la menstruación debe ser dolorosa.

La académica fue enfática en señalar que "el dolor menstrual nunca es normal". Según Reveco, el síntoma principal de la endometriosis es la dismenorrea (dolor menstrual), el cual debe actuar como una señal de alarma que amerita revisión clínica y exámenes específicos, ya que puede esconder procesos neuroinflamatorios complejos.

Palomino explicó que el tratamiento de la endometriosis ha evolucionado desde una visión puramente ginecológica hacia un enfoque multidimensional e integrativo. Debido a que la patología genera un estado de estrés oxidativo y disminuye la inmunidad, es imperativo que las pacientes cuenten con el apoyo de un equipo compuesto por matronas, nutricionistas, kinesiólogos, médicos con visión integrativa y psicólogos.

"No sirve desde la medicina tradicional usar solo un fármaco que alivie la situación; este es un manejo donde deben converger todas las aristas y contextos de vida influenciados por la patología", afirmó la académica. Entre las intervenciones recomendadas, María Paz Palomino mencionó la importancia de dietas antiinflamatorias (como la baja en FODMAP o mediterránea) y la actividad física adaptada para evitar el aumento del dolor pélvico crónico.

La matrona también se refirió al impacto de la endometriosis en la salud mental, sexual y los vínculos afectivos. “El dolor crónico puede limitar tareas cotidianas simples, como el cuidado de los hijos o el desempeño laboral, además de generar estrés ante posibles dificultades para planificar una gestación”, señaló la académica.

Desde la perspectiva académica, Palomino destacó que la carrera de Obstetricia y Puericultura tiene la misión de formar profesionales capaces de realizar anamnesis humanas y centradas en la persona. "Es muy  importante que los estudiantes puedan visualizar que, si bien la patología es algo médico, sí o sí va a tener un factor emocional que lo desencadene", señaló.

Finalmente, la experta hizo un llamado a las comunidades educativas para implementar políticas de salud menstrual desde la primera niñez. “El objetivo es que las niñas conozcan sus ciclos y sepan qué es lo esperable, permitiendo una consulta oportuna antes de que el dolor se vuelva invalidante”, concluyó.

La invitación queda extendida para el próximo 28 de mayo desde las 14:00 hrs en el Salón de Honor de la Universidad, donde se profundizará en estos y otros temas críticos para el bienestar de las mujeres y personas con útero. Asimismo, participarán las académicas Victoria Loyola y Camila Herrera, quienes presentarán sus investigaciones en salud sexual integral.

 

 

Lunes, Mayo 18, 2026