Los cuidados para gozar de buena salud incluyen una correcta higiene de manos

La enfermera y académica de la Escuela de Enfermería, Elisabet Monje, asegura que un control preventivo importante para enfrentar enfermedades invernales lo constituye el correcto y reiterado lavado de manos.

Por: Equipo UdeSantiago Al Día

Hace algunos días se celebró el Día Internacional de la Higiene de Manos a través de su campaña “Salve vidas, lávese las manos”, convocada por la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Si bien el llamado es válido para toda la población, se dirige sobre todo a quienes trabajan en los servicios de atención de salud, ya sean hospitales, clínicas o servicios de atención primaria.

“Este procedimiento, conocido como lavado doméstico de manos, corresponde a la remoción mecánica de la suciedad y eliminación de microorganismos transitorios de la piel, para lo cual se debe usar agua y jabón por 20 segundos”, explica la profesora de la Escuela de Enfermería de nuestro Plantel, Elisabet Monje.

Con el fin de evitar los contagios de enfermedades, que son especialmente recurrentes en el invierno, la profesional insiste en que esta práctica debe realizarse de manera correcta y reiterada.

Escuela de Enfermería

Añade la docente que la unidad académica que integra “se hace parte de esta celebración todos los días del año, e invita a la comunidad sanitaria a ser parte activa de estos procedimientos”.

Explica que las infecciones asociadas a la atención hospitalaria afectan anualmente a millones de personas en todo el mundo, razón por la cual la OMS reitera esta solicitud.

Para que el procedimiento sea efectivo, señala la profesora Monje, “se recomienda insumos como jabón en barra o líquido, agua corriente o en tiesto limpio, toalla de papel o tela limpia”.

Precisa que “previo uso del jabón se deben mojar las manos; el enjabonado debe abarcar palmas, dorso, entre dedos y debajo de las uñas, enjuagar con abundante agua a chorro, secar palmas, dorso, entre dedos, cerrar la llave usando la toalla de secado, eliminar toalla desechable, exponer la tela al secado en el caso de usar toalla de género”, puntualiza.

Enfatiza que los momentos clave para el lavado de manos son “cuando estén visiblemente sucias, previo a la manipulación de alimentos, antes y después de ir al baño, antes y después de comer, después de la limpieza del hogar, después de la manipulación de animales domésticos, antes y después de atender a niños, antes y después de atender enfermos en casa, y previo al comienzo de actividades en el hogar u oficina”.

Niños

En tanto, en lo que se refiere a los niños pequeños, la profesora Monje sostiene que las recomendaciones son similares “y se postula que se debe formar este hábito desde pequeños con la ayuda de educadoras, profesores y familiares”.

Respecto al uso del alcohol gel “este se denomina descontaminación de manos en seco, o lavado de manos sin agua. Ha sido una medida de alto impacto en la atención sanitaria, sin embargo en ciertas condiciones no reemplaza al lavado clínico”, subraya.

En ese sentido, la académica aclara que “en el ámbito no clínico su uso debería ser igualmente recomendable, sin embargo después de 4 a 5 aplicaciones se debería hacer un lavado con agua y en ocasiones de manos visiblemente sucias o contaminadas se debería lavar con procedimiento habitual”.

Autor: 
mariapaz.lema