Académicos de Eciades presentan inédita investigación en simposio internacional

El director de la Escuela de Ciencias de la Actividad Física del Plantel (Eciades), Dr. Cristian Cofré Bolados (en la fotografía) y el profesor de Fisiología del Ejercicio, Félix Vidal Díaz, representaron a Chile en el 18° Simposio Internacional de Fisiología del Ejercicio en la ciudad de Jyväskylä, Finlandia. La ponencia que presentaron ambos integrantes de nuestra Universidad, corresponde a una investigación inédita apoyada por la Vridei en alianza con la Facultad de Química y Biología, relacionada al efecto que tiene el ejercicio de alta intensidad sobre la testosterona y el cortisol.

Por Carolina Reyes

Hasta Finlandia llegaron los investigadores de la Escuela de Ciencias de la Actividad Física, el Deporte y la Salud del Plantel para participar en el 18° Simposio Internacional de Fisiología del Ejercicio organizado por la Facultad de Biología de la Actividad Física de la Universidad de Jyvasquila.

El evento se desarrolló en esta ciudad universitaria entre el 11 y el 13 de octubre, reuniendo a destacados científicos de todo el mundo, quienes expusieron una visión sobre distintas temáticas vinculadas a la Fisiología del Ejercicio.

El tema que dio vida al simposio fue “Mecanismos de adaptación al entrenamiento físico”. El primer día la jornada estuvo centrada en la fuerza explosiva, mientras que en el segundo en las adaptaciones de entrenamiento de resistencia y el tercero en el crecimiento muscular.

En su ponencia, el académico y director de Eciades, Dr. Cristian Cofré Bolados y el profesor de Fisiología del Ejercicio, Félix Vidal Díaz, presentaron un trabajo que corresponde a un proyecto de investigación apoyado por la Vicerrectoría de Investigación de nuestra Casa de Estudios.

El estudio se titula: “Testosterone and cortisol responses to sit protocol vs continuous aerobic exercise in young men” y fue desarrollado en alianza con la Facultad de Química y Biología a través del Dr. Pedro Orihuela y la profesora Patricia Renquen. También participaron en el proyecto el Dr. Antonio García-Hermoso, Dr. Tomás Herrera y el Dr. Alexis Díaz.  

En este trabajo se pudo determinar que una sesión de entrenamiento de alta intensidad por intervalos no afecta de manera significativa la respuesta hormonal inmediatamente después del esfuerzo y 12 horas más tarde en comparación con el ejercicio aeróbico tradicional de moderada intensidad.

Según el Dr. Cristian Cofré, la investigación entrega orientaciones importantes que permiten pensar en el ejercicio como una herramienta metodológica de ejercicio  para la salud, sin afectar de manera significativa la respuesta hormonal.

Se ha probado que el ejercicio de alta intensidad produce una serie de adaptaciones funcionales y fisiológicas que mejoran el consumo de oxígeno y a su vez, mejoran la fuerza, velocidad y potencia. Sin embargo, no existe una claridad respecto a lo que ocurre a nivel de hormonas, y ahí radica el interés de estos investigadores.

La investigación

El trabajo se basa en una investigación que realizó el Dr. Anthony Hackney, profesor honorario de la Facultad de Ciencias Médicas y experto en hormonas de la Universidad de Carolina del Norte.

Hackney, agregó Cofré, orientó su estudio en esfuerzos físicos de un minuto y medio de esfuerzo, por un minuto y medio de pausa. Esto se repite por 40 minutos.

“El doctor analizó qué ocurría con la testosterona y el cortisol en ese tipo de esfuerzo, lo que a nosotros nos pareció interesante pero creíamos que era difícil llegar a hacer esos modelos de ejercicio, más aún en la aplicación a la salud que es donde nosotros estamos orientando parte de nuestro trabajo”, explicó el director de Eciades.

Por lo anterior, los investigadores decidieron realizar un trabajo intermitente de alta intensidad, lo que actualmente es bastante estudiado. La muestra fue un grupo de estudiantes de la misma Escuela del Plantel.

“Hicimos un trabajo que es un esfuerzo físico con una duración de 15 segundos de esfuerzo por 15 segundos de pausa a alta intensidad, repitiéndolo por alrededor de 15 minutos”, detalló.

De acuerdo al Dr. Cofré, la preocupación estaba en la posibilidad de que un ejercicio HIIT pudiese disminuir los niveles de testosterona post esfuerzo en un grado que, sumado a condiciones patológicas que también tienen un efecto en la hormona, pudieran disminuir la síntesis de proteínas y producir efectos negativos en el sujeto.

A raíz de esta idea, se midió en la muestra y el resultado fue positivo, ya que se pudo concluir que si bien durante el esfuerzo la testosterona aumentó, en las horas posteriores al esfuerzo no hubo una gran caída al compararlo con un ejercicio aeróbico tradicional.

El trabajo está basado en otras investigaciones hormonales realizadas anteriormente, pero el modelo probado por estos académicos es inédito.

En el simposio este trabajo generó consideraciones positivas de parte de los expertos y un gran interés para hacer investigaciones conjuntas, principalmente con científicos de Carolina del Norte. 

 

Autor: 
mariapaz.lema